Variaciones
Obra reciente de Pedro Diego Alvarado

“Pedro Diego Alvarado retoma la naturaleza muerta en el momento en que Cézanne la dejó”, Olivier Debroise dixit. Al leer esta aseveración, impresiona mucho que, con ella, el maestro Debroise introduce de inmediato a Alvarado en un contexto histórico de la pintura.

"En el Renacimiento el ser pintor era como ser carpintero: era un oficio. Entrabas al taller de un maestro primero para barrer, luego para moler colores, preparar superficies... Si tenías talento llegabas a ser ayudante u oficial, y poco a poco te ibas formando como maestro, hasta llegar al punto en que establecías tu propio taller. Por eso la pintura evolucionó tanto. Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci pudieron desarrollar sus propias técnicas y secretos. Cada quien iba creando su escuela con ciertas características. Era otra estructura”, dice Alvarado en la entrevista de Oriana Castelló. Y es así, retomando los fundamentos del oficio, el estudio de la técnica, el trabajo de aprender a preparar las telas y los pigmentos, aceptar y asimilar las influencias de sus maestros, imprimiendo su propio estilo, es como Pedro Diego ha logrado destacar como uno de los grandes maestros contemporáneos de la pintura en nuestro tiempo. Los grandes maestros producen grandes aprendices. Después de trabajar y estudiar con muchos grandes mentores, no es de sorprender que Pedro Diego Alvarado entró al taller humildemente y con trabajo y dedicación se vea convertido en un maestro con dominio en la técnica y conocimiento del oficio.

Con estas ideas que sirven de guía para poner el trabajo de Alvarado en su verdadero contexto: el oficio, el dominio de la técnica, el talento y la trascendencia temporal del trabajo, la Galería Itatti se complace en invitar a la segunda exposición individual de Pedro Diego Alvarado.

ITATTI GALLERY